El futuro del cash

 

El cash & carry está en proceso de transformación y especialización para pasar

• de un modelo centrado en la oferta, con grandes almacenes y un surtido amplio para todo tipo de profesionales

• a un modelo centrado en la demanda, con almacenes con dimensiones más reducidas y con un surtido especializado en un tipo de cliente específico.

En España, esta maduración del cash & carry se dirige hacia el mercado de la hostelería y detallistas de alimentación. Un proceso de evolución para convertirse en el suministrador "oficial" de este tipo de negocios ampliando y variando su surtido dando gran relevancia a los productos frescos y a la calidad.

Este tipo de cliente hacia el que camina en cash en España (hostelero y detallista de alimentación) es una de las bases del tejido empresarial de nuestro país, con más de 370.000 establecimientos, lo que convierte al cash & carry en uno de los actores fundamentales de la distribución nacional, al ser su más cercano aliado como proveedor integral de sus negocios.

En nuestro país, el formato cash & carry posee un importante potencial de crecimiento en el mercado de los profesionales del canal Horeca, uno de los sectores con mayor peso específico en el PIB nacional. Un sector que no ha dejado de evolucionar y que en la actualidad absorbe la cuarta parte del consumo total de alimentación convirtiendo, paralelamente, al cash & carry en uno de los actores fundamentales de la distribución.

Consecuencia de esta especialización, la superficie media de los cash & carry en España ha evolucionado en estos últimos años para situarse en torno a los 2.000 metros cuadrados, formato que mejor se adapta al abastecimiento del canal Horeca. Como proporciones orientativas podemos decir que cerca del 60% de las ventas de los centros mayoristas cash & carry ya se realizan a profesionales de alimentación y hostelería.

Esta especialización del cash & carry es también un elemento fundamental para los proveedores, al ser un barómetro fiable en la detección de las nuevas necesidades de los clientes de hostelería y alimentación y trasladarlas a los fabricantes.

Este proceso de reinvención, de transformación, de especialización en definitiva, plantea nuevos retos y oportunidades al cash & carry español.